/ lunes 17 de agosto de 2020

AGROTEMAS | Crisis se torna eterna

“Agro” sufre las de Caín.



Con un algodón sin precio; con el trigo harinero que puede dejar algo de ganancia hoy restringido en superficie porque aquí solo se ocupan alrededor de 23 mil toneladas para el molino de la Cooperativa Bonfil, el agricultor parece no tener salida.

El clima también les está jugando una mala pasada, pues cuando se estaba viendo excelente fructificación levantando el ánimo, se deja venir un clima terrible llegando a 50°C el termómetro en varias ocasiones y un constante promedio de 45°C.

Mientras llega la cosecha que se aproxima a pasos agigantados, los productores están en una guerra de nervios porque tienen que reparar su equipo para que esté en condiciones y no hay dinero ni créditos suficientes para afrontar los costos que cada ciclo aumentan.

El caso es que las agroindustrias que habilitan a estos agricultores están soltando el recurso con cautela, al ser incierto el futuro próximo sin precio que les asegure recuperar la inversión y sus ganancias -ellos nunca pierden-, así que solamente los que tienen dinero propio dan reparaciones de tractores, piscadoras y demás maquinaria pesada.

Por el lado del precio que se tiene hasta ahora para el quintal del también llamado "oro blanco", sigue dando bandazos entre los 60 y 63 dólares, a lo que todavía se tiene que descontar honorarios de los intermediarios que vienen siendo tres billetes verdes, así que ¡imagínense!

En cuanto al trigo estimados lectores, como decíamos al inicio solamente unos cuantos privilegiados son los que podrían sembrar Grupo 1 para el Molino Moctezuma de la Bonfil, porque únicamente acepta dar dinero para unas 4 mil hectáreas y de éstas obtener las toneladas necesarias.

Por el momento nuestros sufridos amigos de este sanluisino valle siguen esperando un verdadero milagro que los saque adelante, porque con sus fuerzas realmente se ve imposible y de seguir por ese mismo rumbo, su actividad estaría en peligro de extinción, al menos para los de bajos recursos.

Muchas gracias por su fina atención estimados y finos amigos lectores de su TRIBUNA DE SAN LUIS, que DIOS me los bendiga y a nuestros productores pronto mejoren sus condiciones par que puedan obtener la tan ansiada ganancia que los saque de esta crisis que parece interminable.

Bye, bye.

“Agro” sufre las de Caín.



Con un algodón sin precio; con el trigo harinero que puede dejar algo de ganancia hoy restringido en superficie porque aquí solo se ocupan alrededor de 23 mil toneladas para el molino de la Cooperativa Bonfil, el agricultor parece no tener salida.

El clima también les está jugando una mala pasada, pues cuando se estaba viendo excelente fructificación levantando el ánimo, se deja venir un clima terrible llegando a 50°C el termómetro en varias ocasiones y un constante promedio de 45°C.

Mientras llega la cosecha que se aproxima a pasos agigantados, los productores están en una guerra de nervios porque tienen que reparar su equipo para que esté en condiciones y no hay dinero ni créditos suficientes para afrontar los costos que cada ciclo aumentan.

El caso es que las agroindustrias que habilitan a estos agricultores están soltando el recurso con cautela, al ser incierto el futuro próximo sin precio que les asegure recuperar la inversión y sus ganancias -ellos nunca pierden-, así que solamente los que tienen dinero propio dan reparaciones de tractores, piscadoras y demás maquinaria pesada.

Por el lado del precio que se tiene hasta ahora para el quintal del también llamado "oro blanco", sigue dando bandazos entre los 60 y 63 dólares, a lo que todavía se tiene que descontar honorarios de los intermediarios que vienen siendo tres billetes verdes, así que ¡imagínense!

En cuanto al trigo estimados lectores, como decíamos al inicio solamente unos cuantos privilegiados son los que podrían sembrar Grupo 1 para el Molino Moctezuma de la Bonfil, porque únicamente acepta dar dinero para unas 4 mil hectáreas y de éstas obtener las toneladas necesarias.

Por el momento nuestros sufridos amigos de este sanluisino valle siguen esperando un verdadero milagro que los saque adelante, porque con sus fuerzas realmente se ve imposible y de seguir por ese mismo rumbo, su actividad estaría en peligro de extinción, al menos para los de bajos recursos.

Muchas gracias por su fina atención estimados y finos amigos lectores de su TRIBUNA DE SAN LUIS, que DIOS me los bendiga y a nuestros productores pronto mejoren sus condiciones par que puedan obtener la tan ansiada ganancia que los saque de esta crisis que parece interminable.

Bye, bye.