/ sábado 27 de febrero de 2021

Con esos amigos, para qué enemigos

“Por primera vez iban a medir sus fuerzas por sostener los derechos de su nación respectiva, los hijos de dos razas destinadas, al parecer por el supremos para destrozarse así en el antiguo como en el nuevo continente”: Apuntes, notas para la historia de la guerra entre Estados Unidos y México. Guillermo Prieto.

Suenan trompetas de guerra, un nuevo capítulo entre Estados Unidos y México habrá de escribirse pronto. La reforma eléctrica de la 4T es una aberración para el principal socio y lastre de México, a quien ahora se une su compadre del alma Canadá. Buscan detener lo que les costó más de 70 años conseguir, el tan añorado oro negro mexicano, además de convertirlo en un voraz consumidor y dependiente de energía externa.

El negocio del siglo XXI se llama México, su vasto territorio con inigualables riquezas lo convierte en un tesoro digno de un enfrentamiento global, es un aliado geopolítico importante y codiciado que si sus principales socios comerciales no lo valoran y le dan el respeto que se merece, éste puede correr a los brazos de a quienes no desean ver nunca por este continente, rivales de las barras y estrellas.

La ofensiva viene del “benevolente” Canadá, secundado por su compadre, quienes buscan presionar a México y a otros países para obligarlos a reducir sus emisiones de CO2 a la atmósfera. Si tanto le preocupa a nuestros “amigos” canadienses el planeta, ojalá que agarren sus cosas y se vayan sus mineras tan contaminantes que se llevan las riquezas nacionales, pues ello disminuiría sorpresivamente el impacto ambiental en México, pero se hacen patos de que la industria minera es muy contaminante.

Y así como no queriendo la cosa, a tan solo poco más de 40 días de ejercer su mandato como presidente de Estados Unidos, éste ordena un ataque armado a Siria, posiblemente el primero de muchos, tal vez para celebrar que llevan aplicadas 50 millones de vacunas en 37 días y continúan el acaparamiento de dosis.

En este siglo en el que la globalización parece contraerse y el nacionalismo resurgir de las cenizas, donde el presidente de México es criticado y visto como alguien de pensamiento retrógrada y proteccionista al mandar un mensaje similar al de Trump con su “America first” (América primero), intentando rescatar y potencializar las empresas estatales o lo que queda de ella, Biden disimuladamente buscará lo mismo, independencia y soberanía en alimentos, energía, salud y otros rubros importantes, pareciera que AMLO el dictador, como le llaman, no está loco al intentar ser autosuficiente. Seguramente en unos días los estadounidenses le reclamarán que quiere convertirlos en Venezuela por buscar su independencia en todos los rubros mencionados.


“Por primera vez iban a medir sus fuerzas por sostener los derechos de su nación respectiva, los hijos de dos razas destinadas, al parecer por el supremos para destrozarse así en el antiguo como en el nuevo continente”: Apuntes, notas para la historia de la guerra entre Estados Unidos y México. Guillermo Prieto.

Suenan trompetas de guerra, un nuevo capítulo entre Estados Unidos y México habrá de escribirse pronto. La reforma eléctrica de la 4T es una aberración para el principal socio y lastre de México, a quien ahora se une su compadre del alma Canadá. Buscan detener lo que les costó más de 70 años conseguir, el tan añorado oro negro mexicano, además de convertirlo en un voraz consumidor y dependiente de energía externa.

El negocio del siglo XXI se llama México, su vasto territorio con inigualables riquezas lo convierte en un tesoro digno de un enfrentamiento global, es un aliado geopolítico importante y codiciado que si sus principales socios comerciales no lo valoran y le dan el respeto que se merece, éste puede correr a los brazos de a quienes no desean ver nunca por este continente, rivales de las barras y estrellas.

La ofensiva viene del “benevolente” Canadá, secundado por su compadre, quienes buscan presionar a México y a otros países para obligarlos a reducir sus emisiones de CO2 a la atmósfera. Si tanto le preocupa a nuestros “amigos” canadienses el planeta, ojalá que agarren sus cosas y se vayan sus mineras tan contaminantes que se llevan las riquezas nacionales, pues ello disminuiría sorpresivamente el impacto ambiental en México, pero se hacen patos de que la industria minera es muy contaminante.

Y así como no queriendo la cosa, a tan solo poco más de 40 días de ejercer su mandato como presidente de Estados Unidos, éste ordena un ataque armado a Siria, posiblemente el primero de muchos, tal vez para celebrar que llevan aplicadas 50 millones de vacunas en 37 días y continúan el acaparamiento de dosis.

En este siglo en el que la globalización parece contraerse y el nacionalismo resurgir de las cenizas, donde el presidente de México es criticado y visto como alguien de pensamiento retrógrada y proteccionista al mandar un mensaje similar al de Trump con su “America first” (América primero), intentando rescatar y potencializar las empresas estatales o lo que queda de ella, Biden disimuladamente buscará lo mismo, independencia y soberanía en alimentos, energía, salud y otros rubros importantes, pareciera que AMLO el dictador, como le llaman, no está loco al intentar ser autosuficiente. Seguramente en unos días los estadounidenses le reclamarán que quiere convertirlos en Venezuela por buscar su independencia en todos los rubros mencionados.


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