/ lunes 25 de marzo de 2019

Contrasentido

Plan Nacional de Desarrollo.


Cada presidente de la República plasma sus políticas públicas en un documento concentrador llamado Plan Nacional de Desarrollo. En este documento se establecen no solo las directrices del quehacer nacional, sino que se delinea la visión del México a largo plazo. Por lo anterior, los ciudadanos deberíamos de estar preocupados y ocupados por la redacción del plan.


A lo largo y ancho de nuestro México se han estado celebrando diversos foros de participación ciudadana para acoger las inquietudes, problemáticas, deseos y anhelos de la sociedad civil. Pero, desafortunadamente la divulgación e invitación para dichos eventos no ha sido tan masiva como se requiere, ya que es un proceso que incide en el desarrollo y progreso de la nación.


La primera intención de los foros de participación estatales y nacionales es la de realizar un diagnóstico de la situación real y concreta que vive nuestro México. Entonces, a partir de ese análisis se pueden establecer la factibilidad de las políticas públicas y, sobre todo, que realmente respondan a las necesidades y reclamos de la sociedad. La segunda parte del Plan Nacional de Desarrollo es la de establecer los ejes rectores u objetivos que se deben atender desde la función social del Estado.


El eje 1 del plan es el de Justicia y Estado de derecho. Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad en la que abunda la falta de la cultura de la legalidad. Por lo general los ciudadanos y gobernantes buscamos pretextos para no cumplir con las leyes, lo que ocasiona que el Estado de derecho sea violentado a cada segundo. El estado actual de la impartición de justicia en México también deja mucho que desear, por lo que soñar con una justicia restaurativa es algo demasiado lejano.


El eje 2 del plan es relativo al bienestar. El desarrollo pleno del ciudadano requiere de espacios para su crecimiento y de la igualdad de oportunidades. En ese tema, el Estado mexicano debe de encontrar mecanismos para que armónicamente todos y cada uno de los mexicanos se sienta feliz y pleno de vivir en condiciones sociales agradables.


El eje 3 del plan se refiere al desarrollo económico. Si bien es cierto las políticas económicas e indicadores a nivel gobierno se han mantenido medianamente estables dentro de los últimos años; sin embargo, esos beneficios no se han visto reflejado en los bolsillos de los mexicanos. El bienestar económico y social de los mexicanos es una deuda pendiente que se acrecienta con el paso de los días. Así que el diseño de estrategias en la materia debe tener como meta recuperar a pasos agigantados el bienestar de los mexicanos. ¡Tarea nada fácil!


Asimismo, en el documento señalado se busca establecer políticas generales que ayuden a cumplir con los 3 ejes principales tales como: el desarrollo sostenible, que consiste en encontrar los mecanismos para hacer el uso adecuado de los recursos del presente sin comprometer el desarrollo de futuras generaciones; combate a la corrupción para lograr la eficiencia en la administración pública en beneficio de un mayor presupuesto que combata a la desigualdad y pobreza.


Así las cosas, el Plan Nacional de Desarrollo está en su etapa final de redacción de su primer borrador, pero aún es tiempo de entrarle a discusión para ser tomados en cuenta antes de que sea aprobado. ¡Participemos hoy, para no quejarnos después!

Plan Nacional de Desarrollo.


Cada presidente de la República plasma sus políticas públicas en un documento concentrador llamado Plan Nacional de Desarrollo. En este documento se establecen no solo las directrices del quehacer nacional, sino que se delinea la visión del México a largo plazo. Por lo anterior, los ciudadanos deberíamos de estar preocupados y ocupados por la redacción del plan.


A lo largo y ancho de nuestro México se han estado celebrando diversos foros de participación ciudadana para acoger las inquietudes, problemáticas, deseos y anhelos de la sociedad civil. Pero, desafortunadamente la divulgación e invitación para dichos eventos no ha sido tan masiva como se requiere, ya que es un proceso que incide en el desarrollo y progreso de la nación.


La primera intención de los foros de participación estatales y nacionales es la de realizar un diagnóstico de la situación real y concreta que vive nuestro México. Entonces, a partir de ese análisis se pueden establecer la factibilidad de las políticas públicas y, sobre todo, que realmente respondan a las necesidades y reclamos de la sociedad. La segunda parte del Plan Nacional de Desarrollo es la de establecer los ejes rectores u objetivos que se deben atender desde la función social del Estado.


El eje 1 del plan es el de Justicia y Estado de derecho. Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad en la que abunda la falta de la cultura de la legalidad. Por lo general los ciudadanos y gobernantes buscamos pretextos para no cumplir con las leyes, lo que ocasiona que el Estado de derecho sea violentado a cada segundo. El estado actual de la impartición de justicia en México también deja mucho que desear, por lo que soñar con una justicia restaurativa es algo demasiado lejano.


El eje 2 del plan es relativo al bienestar. El desarrollo pleno del ciudadano requiere de espacios para su crecimiento y de la igualdad de oportunidades. En ese tema, el Estado mexicano debe de encontrar mecanismos para que armónicamente todos y cada uno de los mexicanos se sienta feliz y pleno de vivir en condiciones sociales agradables.


El eje 3 del plan se refiere al desarrollo económico. Si bien es cierto las políticas económicas e indicadores a nivel gobierno se han mantenido medianamente estables dentro de los últimos años; sin embargo, esos beneficios no se han visto reflejado en los bolsillos de los mexicanos. El bienestar económico y social de los mexicanos es una deuda pendiente que se acrecienta con el paso de los días. Así que el diseño de estrategias en la materia debe tener como meta recuperar a pasos agigantados el bienestar de los mexicanos. ¡Tarea nada fácil!


Asimismo, en el documento señalado se busca establecer políticas generales que ayuden a cumplir con los 3 ejes principales tales como: el desarrollo sostenible, que consiste en encontrar los mecanismos para hacer el uso adecuado de los recursos del presente sin comprometer el desarrollo de futuras generaciones; combate a la corrupción para lograr la eficiencia en la administración pública en beneficio de un mayor presupuesto que combata a la desigualdad y pobreza.


Así las cosas, el Plan Nacional de Desarrollo está en su etapa final de redacción de su primer borrador, pero aún es tiempo de entrarle a discusión para ser tomados en cuenta antes de que sea aprobado. ¡Participemos hoy, para no quejarnos después!

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