/ lunes 25 de enero de 2021

CONTRASENTIDO

¿La aplicaron de nuevo?




El punto más álgido de la crispación en el actual sexenio lo vivimos en días pasados, cuando la Fiscalía General de la República decidió exonerar al Gral. Cienfuegos de las acusaciones que tenía con nuestros incómodos vecinos del Norte. El discurso de una lucha y combate frontal contra la corrupción fue duramente cuestionado, incluso hasta por los seguidores de la Cuarta Transformación.

No es para menos el encono social generado por el tema. Vivimos en una sociedad que tiene profundas heridas que no terminan de cicatrizar por la impunidad generada en varios sexenios. Es evidente que la cultura de la ilegalidad se apodera cada día más de los espacios públicos y de poder, dejando un gran vacío de certeza y generando un mal sabor de boca entre los mexicanos.

Por todo lo anterior, el actual gobierno tuvo que actuar rápida y contundentemente para que el daño fuera lo menor en una sociedad ya muy lastimada. Así fue como atinadamente se publicó el expediente íntegro que había armado la agencia antidrogas de los vecinos contra el Gral. Cienfuegos. Evidentemente, dicho expediente era muy endeble y no tenía el rigor de ninguna prueba científica que demostrara la participación del Gral. en hechos delictivos con el crimen organizado. Pero el daño ya estaba hecho, en gran medida gracias a la maquinaria publicitaria de la oposición, porque se sembró la duda sobre el actuar y congruencia de la Cuarta Transformación sobre el tema del combate a la corrupción que es uno de sus estandartes más emblemáticos.

En pocas semanas el triunfo de la diplomacia de traer al Gral. a México para ser juzgado se convirtió en una verdadera piedra en el zapato que ha tenido muchos estragos. El asunto estaba viciado de origen, desde los inicios de la investigación jamás se le notificó a México sobre la investigación y al ser un juicio sobre uno de los encargados de la seguridad pública de nuestro país, por ende se convierte en un asunto de seguridad nacional.

Al parecer los vecinos del Norte nos la volvieron a aplicar. Ellos quedaron como las víctimas del tema y nuestro país se llevó todo el desgaste del tema, cuando realmente no tenían ninguna prueba contundente contra el personaje en cuestión, porque ahora nos queda claro que de haber tenido pruebas ellos se hubieran colgado la medalla de haber capturado al corrupto y hasta nos hubieran echado en cara que no nos habían avisado para que no se le protegiera. ¡Ojalá aprendiéramos la lección para que no nos la apliquen más!

@GildardoLinarez

glinarez@hotmail.com

¿La aplicaron de nuevo?




El punto más álgido de la crispación en el actual sexenio lo vivimos en días pasados, cuando la Fiscalía General de la República decidió exonerar al Gral. Cienfuegos de las acusaciones que tenía con nuestros incómodos vecinos del Norte. El discurso de una lucha y combate frontal contra la corrupción fue duramente cuestionado, incluso hasta por los seguidores de la Cuarta Transformación.

No es para menos el encono social generado por el tema. Vivimos en una sociedad que tiene profundas heridas que no terminan de cicatrizar por la impunidad generada en varios sexenios. Es evidente que la cultura de la ilegalidad se apodera cada día más de los espacios públicos y de poder, dejando un gran vacío de certeza y generando un mal sabor de boca entre los mexicanos.

Por todo lo anterior, el actual gobierno tuvo que actuar rápida y contundentemente para que el daño fuera lo menor en una sociedad ya muy lastimada. Así fue como atinadamente se publicó el expediente íntegro que había armado la agencia antidrogas de los vecinos contra el Gral. Cienfuegos. Evidentemente, dicho expediente era muy endeble y no tenía el rigor de ninguna prueba científica que demostrara la participación del Gral. en hechos delictivos con el crimen organizado. Pero el daño ya estaba hecho, en gran medida gracias a la maquinaria publicitaria de la oposición, porque se sembró la duda sobre el actuar y congruencia de la Cuarta Transformación sobre el tema del combate a la corrupción que es uno de sus estandartes más emblemáticos.

En pocas semanas el triunfo de la diplomacia de traer al Gral. a México para ser juzgado se convirtió en una verdadera piedra en el zapato que ha tenido muchos estragos. El asunto estaba viciado de origen, desde los inicios de la investigación jamás se le notificó a México sobre la investigación y al ser un juicio sobre uno de los encargados de la seguridad pública de nuestro país, por ende se convierte en un asunto de seguridad nacional.

Al parecer los vecinos del Norte nos la volvieron a aplicar. Ellos quedaron como las víctimas del tema y nuestro país se llevó todo el desgaste del tema, cuando realmente no tenían ninguna prueba contundente contra el personaje en cuestión, porque ahora nos queda claro que de haber tenido pruebas ellos se hubieran colgado la medalla de haber capturado al corrupto y hasta nos hubieran echado en cara que no nos habían avisado para que no se le protegiera. ¡Ojalá aprendiéramos la lección para que no nos la apliquen más!

@GildardoLinarez

glinarez@hotmail.com

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