/ lunes 24 de enero de 2022

CONTRASENTIDO

Un mundo de ocurrencias


La receta del empresario estadounidense y expresidente, Donald Trump, para llegar a la presidencia fue, sin duda, el uso de las redes sociales para un diálogo directo y bélico con la población, además de un estilo de hacer negocios muy alejado del estereotipo tradicional. Su modelo puede ser muy criticado por los expertos, pero fue muy exitoso, por ello, tal vez pueda ser imitado en distintos contextos del mundo.

En el caso de México, llama la atención el posicionamiento de la marca de Ricardo Benjamín Salinas Pliego, quien es dueño de grandes consorcios empresariales y filántropo a través de sus fundaciones. En los últimos años ha tenido una presencia muy importante en las redes sociales, siendo de alguna u otra forma el ojo del huracán en los comentarios de los cibernautas.

Localmente se hizo tendencia cuando amenazó de una forma burlona a los aficionados del Atlético Morelia, club de futbol de la división de ascenso, de comprar al equipo y mandarlo a jugar a San Luis Río Colorado o Mexicali ante las críticas por haberles quitado al equipo de primera división para mandarlo a jugar a Mazatlán.

En estas últimas semanas ha dado de qué hablar al lanzar su coloquial oferta para adquirir un banco en venta: “¿Cuánto quieren por su changarro?”, lo que causó sendas reacciones de críticas, asombro y dudas sobre su capacidad económica para adquirirlo, pero siempre siendo fiel a su estilo, replicó muchos comentarios estableciendo una comunicación directa con el ciudadano.

Su polémica no sólo se alimenta de los dimes y diretes con los ciudadanos, sino que su forma de hacer negocios siempre al límite lo ha llevado a ser tendencia en noticias. Algunos analistas dicen que es uno de los empresarios consentidos del sexenio por haber ganado algunas licitaciones, pero en días pasados acaban de darle palo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación a un amparo para no pagar más de 2,400 millones de pesos que adeuda desde el 2006 por concepto de impuestos de unas de sus empresas. Nada tarde se hizo presente en las redes sociales para anunciar que las autoridades violaron sus derechos humanos, por lo que dejó entrever que buscará revertir la sentencia en tribunas internacionales.

Sinceramente su personalidad es impredecible para aventurarse a suponer que busca algún cargo público mediante las elecciones, pero es innegable que ha encontrado la fórmula de acercarse al electorado, porque siempre nos quejamos de que los políticos no hablan abiertamente con los ciudadanos. Así que no hay que perderlo de vista rumbo al 2024, porque todo puede pasar en un mundo de ocurrencias.

@GildardoLinarez

glinarez@hotmail.com


Un mundo de ocurrencias


La receta del empresario estadounidense y expresidente, Donald Trump, para llegar a la presidencia fue, sin duda, el uso de las redes sociales para un diálogo directo y bélico con la población, además de un estilo de hacer negocios muy alejado del estereotipo tradicional. Su modelo puede ser muy criticado por los expertos, pero fue muy exitoso, por ello, tal vez pueda ser imitado en distintos contextos del mundo.

En el caso de México, llama la atención el posicionamiento de la marca de Ricardo Benjamín Salinas Pliego, quien es dueño de grandes consorcios empresariales y filántropo a través de sus fundaciones. En los últimos años ha tenido una presencia muy importante en las redes sociales, siendo de alguna u otra forma el ojo del huracán en los comentarios de los cibernautas.

Localmente se hizo tendencia cuando amenazó de una forma burlona a los aficionados del Atlético Morelia, club de futbol de la división de ascenso, de comprar al equipo y mandarlo a jugar a San Luis Río Colorado o Mexicali ante las críticas por haberles quitado al equipo de primera división para mandarlo a jugar a Mazatlán.

En estas últimas semanas ha dado de qué hablar al lanzar su coloquial oferta para adquirir un banco en venta: “¿Cuánto quieren por su changarro?”, lo que causó sendas reacciones de críticas, asombro y dudas sobre su capacidad económica para adquirirlo, pero siempre siendo fiel a su estilo, replicó muchos comentarios estableciendo una comunicación directa con el ciudadano.

Su polémica no sólo se alimenta de los dimes y diretes con los ciudadanos, sino que su forma de hacer negocios siempre al límite lo ha llevado a ser tendencia en noticias. Algunos analistas dicen que es uno de los empresarios consentidos del sexenio por haber ganado algunas licitaciones, pero en días pasados acaban de darle palo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación a un amparo para no pagar más de 2,400 millones de pesos que adeuda desde el 2006 por concepto de impuestos de unas de sus empresas. Nada tarde se hizo presente en las redes sociales para anunciar que las autoridades violaron sus derechos humanos, por lo que dejó entrever que buscará revertir la sentencia en tribunas internacionales.

Sinceramente su personalidad es impredecible para aventurarse a suponer que busca algún cargo público mediante las elecciones, pero es innegable que ha encontrado la fórmula de acercarse al electorado, porque siempre nos quejamos de que los políticos no hablan abiertamente con los ciudadanos. Así que no hay que perderlo de vista rumbo al 2024, porque todo puede pasar en un mundo de ocurrencias.

@GildardoLinarez

glinarez@hotmail.com