/ martes 1 de diciembre de 2020

HABLEMOS DERECHO

Del derecho de los menores de edad a emitir su opinión y a ser escuchados en los procesos judiciales



El derecho de los menores de edad a emitir su opinión y a ser escuchados en los procedimientos jurisdiccionales en los cuales se pudieran afectar sus derechos se encuentra reconocido en el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño e implícitamente en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por su parte, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha considerado que escuchar y atender la opinión de los menores de edad en los procesos jurisdiccionales que les conciernen es fundamental para tutelar el ejercicio de su derecho de acceso a la justicia y debe ser un elemento relevante para la decisión a adoptar por el juzgador en torno a sus derechos.

Por ello, a fin de alcanzar una justicia con perspectiva de infancia, las autoridades judiciales deben proveer la mejor forma de interactuar con el menor de edad y alcanzar su libre opinión, de acuerdo con su edad y grado de madurez (ciclos vitales: Primera infancia, infancia y adolescencia), pero no rechazar la escucha del menor de edad solo en razón de su temprana edad, pues el ejercicio de ese derecho puede darse no sólo con la implementación de los mecanismos formales de los que participan las personas adultas como declaraciones testimoniales o escritas, sino a partir de metodologías pedagógicas y didácticas que brinden condiciones adecuadas al niño, niña o adolescente para alcanzar ese objetivo, incluso comunicándole la decisión en forma clara y asertiva.

Así, la clave para que el menor de edad tenga intervención en el proceso y su opinión pueda ser atendida está en que conforme con su edad y madurez tenga la aptitud para formarse su propio juicio de las cosas.

Del derecho de los menores de edad a emitir su opinión y a ser escuchados en los procesos judiciales



El derecho de los menores de edad a emitir su opinión y a ser escuchados en los procedimientos jurisdiccionales en los cuales se pudieran afectar sus derechos se encuentra reconocido en el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño e implícitamente en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por su parte, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha considerado que escuchar y atender la opinión de los menores de edad en los procesos jurisdiccionales que les conciernen es fundamental para tutelar el ejercicio de su derecho de acceso a la justicia y debe ser un elemento relevante para la decisión a adoptar por el juzgador en torno a sus derechos.

Por ello, a fin de alcanzar una justicia con perspectiva de infancia, las autoridades judiciales deben proveer la mejor forma de interactuar con el menor de edad y alcanzar su libre opinión, de acuerdo con su edad y grado de madurez (ciclos vitales: Primera infancia, infancia y adolescencia), pero no rechazar la escucha del menor de edad solo en razón de su temprana edad, pues el ejercicio de ese derecho puede darse no sólo con la implementación de los mecanismos formales de los que participan las personas adultas como declaraciones testimoniales o escritas, sino a partir de metodologías pedagógicas y didácticas que brinden condiciones adecuadas al niño, niña o adolescente para alcanzar ese objetivo, incluso comunicándole la decisión en forma clara y asertiva.

Así, la clave para que el menor de edad tenga intervención en el proceso y su opinión pueda ser atendida está en que conforme con su edad y madurez tenga la aptitud para formarse su propio juicio de las cosas.