/ jueves 23 de julio de 2020

PALCO DE ORO

La Pandemia Económica




Ante los acontecimientos que se viven con el efecto corona virus en el mundo entero, se demuestra que la mayoría de países no saben qué hacer en estos casos. México no es la excepción, los gobernantes acostumbrados a ver cuánto se llevaban en su paso como gobernantes, otros dedicados a satisfacer su ego y orgullo de ser autoridad, otros más en demostrar que son tiempos de demostrar a los enemigos el poder y venganzas políticas, y finalmente los demás tratando de continuar en diferentes cargos y vivir del presupuesto público, ya que es el único medio de agarrar lana fácil y a montones.

El método o sistemas de administrar la cosa pública a nadie le importan, como prueba tenemos más de 50 millones de pobres que con mucho trabajo comen una vez al día. De los 15 millones de empleados públicos y burócratas conforman otros 60 millones de personas con sus familias y, se supone hay unos 5 millones de pensionados y quedan 15 millones para trabajar y generar impuestos lo cual, seguirá siendo difícil que 15 millones mantengan a 115 millones de gentes que viven de estirar la mano y no producen nada.

Para poder pasarla aunque sea de panzazo, el gobierno federal destina un 10% del ingreso por petróleo a partir del excedente del precio base determinado y, de todo lo demás como es la gasolina, electricidad, minería e impuestos diversos repartibles no hay nada que repartir, todo es perdidas, razón por la cual se tienen los resultados actuales, donde todos los Municipios, Estados y Federación están endeudados y nunca pueden bajar las deudas, al contrario, siguen estando al alza y el gobernante de turno se lleva el dinero fresco dejando la víbora chillando como es costumbre.

Tenemos un país como pocos existen en el mundo, con dos océanos, con todos los climas, todo tipo de tierras y productivas de todo, que lamentablemente no hemos podido aprovechar debido al tipo de políticos y gobernantes que hemos tenido.

Ahora con esta pandemia que nos encerró a la mayoría, que nos bloqueó obtener ingresos y por tanto nos sumió mas en la desgracia, que no vamos a salir pronto de este problema pues no existen gobernantes que puedan dirigir el rumbo del país, con este fenómeno de contagios a cuestas y, lo único que saben decir es quédate en casa.

El tomar algo que ayude a defenderse o pelear con el virus enemigo no existe nada que sirva según el silencio de los gobernantes, el quédate en casa es la única medida que tienen, los recursos públicos que siguen llegando para cubrir su nómina los mantiene firmes, el ciudadano que no saque para comer importa poco, casi casi faltaría que promocionen gratis el pedazo de tierra para enterrar a los que se mueren por el corona virus y ahora de hambre.

Las precauciones y medidas para funcionar fuera de casa, las tomamos todos los ciudadanos, comerciantes y prestadores de servicios, el gobernante sigue entretenido en ver que le siga llegando lo suficiente para su gasto corriente, lo demás es lo de menos.

No existe nadie que demuestre interés en hacer algo para paliar y evitar el contagio, como sería el caso de que, se promoviera un examen público para detectar si se está o no contagiado o en riesgo, acciones que se pueden llevar a cabo en los campos deportivos y, de esa forma, se podría controlar los efectos de contagio o enfermedad, así como recomendar los múltiples suplementos alimenticios que ayudan a mejorar el sistema inmunológico del ser humano, según se conoce en internet y por la Organización Mundial de la Salud, de otra manera, estaremos en el efecto sucedido en la Revolución Mexicana, donde se dice que murieron un millón en la pelea y TRES MILLONES DE HAMBRE.

La Pandemia Económica




Ante los acontecimientos que se viven con el efecto corona virus en el mundo entero, se demuestra que la mayoría de países no saben qué hacer en estos casos. México no es la excepción, los gobernantes acostumbrados a ver cuánto se llevaban en su paso como gobernantes, otros dedicados a satisfacer su ego y orgullo de ser autoridad, otros más en demostrar que son tiempos de demostrar a los enemigos el poder y venganzas políticas, y finalmente los demás tratando de continuar en diferentes cargos y vivir del presupuesto público, ya que es el único medio de agarrar lana fácil y a montones.

El método o sistemas de administrar la cosa pública a nadie le importan, como prueba tenemos más de 50 millones de pobres que con mucho trabajo comen una vez al día. De los 15 millones de empleados públicos y burócratas conforman otros 60 millones de personas con sus familias y, se supone hay unos 5 millones de pensionados y quedan 15 millones para trabajar y generar impuestos lo cual, seguirá siendo difícil que 15 millones mantengan a 115 millones de gentes que viven de estirar la mano y no producen nada.

Para poder pasarla aunque sea de panzazo, el gobierno federal destina un 10% del ingreso por petróleo a partir del excedente del precio base determinado y, de todo lo demás como es la gasolina, electricidad, minería e impuestos diversos repartibles no hay nada que repartir, todo es perdidas, razón por la cual se tienen los resultados actuales, donde todos los Municipios, Estados y Federación están endeudados y nunca pueden bajar las deudas, al contrario, siguen estando al alza y el gobernante de turno se lleva el dinero fresco dejando la víbora chillando como es costumbre.

Tenemos un país como pocos existen en el mundo, con dos océanos, con todos los climas, todo tipo de tierras y productivas de todo, que lamentablemente no hemos podido aprovechar debido al tipo de políticos y gobernantes que hemos tenido.

Ahora con esta pandemia que nos encerró a la mayoría, que nos bloqueó obtener ingresos y por tanto nos sumió mas en la desgracia, que no vamos a salir pronto de este problema pues no existen gobernantes que puedan dirigir el rumbo del país, con este fenómeno de contagios a cuestas y, lo único que saben decir es quédate en casa.

El tomar algo que ayude a defenderse o pelear con el virus enemigo no existe nada que sirva según el silencio de los gobernantes, el quédate en casa es la única medida que tienen, los recursos públicos que siguen llegando para cubrir su nómina los mantiene firmes, el ciudadano que no saque para comer importa poco, casi casi faltaría que promocionen gratis el pedazo de tierra para enterrar a los que se mueren por el corona virus y ahora de hambre.

Las precauciones y medidas para funcionar fuera de casa, las tomamos todos los ciudadanos, comerciantes y prestadores de servicios, el gobernante sigue entretenido en ver que le siga llegando lo suficiente para su gasto corriente, lo demás es lo de menos.

No existe nadie que demuestre interés en hacer algo para paliar y evitar el contagio, como sería el caso de que, se promoviera un examen público para detectar si se está o no contagiado o en riesgo, acciones que se pueden llevar a cabo en los campos deportivos y, de esa forma, se podría controlar los efectos de contagio o enfermedad, así como recomendar los múltiples suplementos alimenticios que ayudan a mejorar el sistema inmunológico del ser humano, según se conoce en internet y por la Organización Mundial de la Salud, de otra manera, estaremos en el efecto sucedido en la Revolución Mexicana, donde se dice que murieron un millón en la pelea y TRES MILLONES DE HAMBRE.