/ jueves 15 de octubre de 2020

Partidos en pedazos

La llegada de AMLO al poder vino causar serios estragos a la mayoría de los partidos políticos. El daño fue mayor porque la mayoría de los partidos se venían desarrollando como verdaderas mafias de poder, manejados por grupos pequeños organizados en bandas delincuenciales dedicadas a Mantenerse en el poder a costa de lo que sea, claro, argumentando ser los salvadores del mundo lo cual, en la realidad y con el efecto AMLO se fueron al barranco, sobre todo, porque los militantes no participan, ya que, al dejar solos a los dirigentes, casi todos se fueron al fondo del barranco. En la actualidad, ya no existe ningún partido político que logre estar dentro de la mente y favor del pueblo, como ninguno ha demostrado funcionar de la mano con el pueblo y, cuando estaban en cierto nivel de presencia social, todo giraba en derroche de dinero que les daban y en un pequeño grupo tratando de permanecer pegado a la ubre pública. Inclusive, al reducirse los votos en la elección pasada, también les redujeron el subsidio que les daban y, ahora solo la mitad de los grupos anteriores seguirán recibiendo sueldos por dirigir el partido nacional, ya que a los estatales y municipales les dan atole con el dedo sus mismos dirigentes. Ante el próximo ciclo electoral que se aproxima, no se vislumbra que algún partido despegue del ostracismo, pero, lo más relevante es que, el partido MORENA que se supone gobierna la parte más importante del país, es el peor de todos en cuanto a organización como partido el cual, al llegarse a los tiempos electorales y este sigue en el abismo de la desorganización, ahora solo podrá contar la figura del o la candidata pues el partido no existe y nadie lo siente.

Al faltar trabajo político de partido, MORENA seguirá la misma suerte que el PRD, es decir, se mantendrá bajo control de los que se consideran únicos con derecho a manipular el partido, donde se pueda continuar designándose cargos, como el diputado actual quiere continuar de senador y viceversa, los regidores quieren ser presidentes o funcionarios administrativos y/o reelegirse en la siguiente elección.

El trabajo político y coordinación con la sociedad no existe y a nadie le importa, la mayoría quiere obtener un puesto como sea, así que, ahora la figura siguiente para el gobierno del Estado con Alfonso Durazo será la agrupación política que organice su campaña en lo personal porque el partido no existe. Sobre todo, es lógico pensar que Alfonso Durazo separado de su capacidad, al ser del grupo cercano de AMLO, podrá obtener recursos mejores para dar mejor resultado en el Estado.


La llegada de AMLO al poder vino causar serios estragos a la mayoría de los partidos políticos. El daño fue mayor porque la mayoría de los partidos se venían desarrollando como verdaderas mafias de poder, manejados por grupos pequeños organizados en bandas delincuenciales dedicadas a Mantenerse en el poder a costa de lo que sea, claro, argumentando ser los salvadores del mundo lo cual, en la realidad y con el efecto AMLO se fueron al barranco, sobre todo, porque los militantes no participan, ya que, al dejar solos a los dirigentes, casi todos se fueron al fondo del barranco. En la actualidad, ya no existe ningún partido político que logre estar dentro de la mente y favor del pueblo, como ninguno ha demostrado funcionar de la mano con el pueblo y, cuando estaban en cierto nivel de presencia social, todo giraba en derroche de dinero que les daban y en un pequeño grupo tratando de permanecer pegado a la ubre pública. Inclusive, al reducirse los votos en la elección pasada, también les redujeron el subsidio que les daban y, ahora solo la mitad de los grupos anteriores seguirán recibiendo sueldos por dirigir el partido nacional, ya que a los estatales y municipales les dan atole con el dedo sus mismos dirigentes. Ante el próximo ciclo electoral que se aproxima, no se vislumbra que algún partido despegue del ostracismo, pero, lo más relevante es que, el partido MORENA que se supone gobierna la parte más importante del país, es el peor de todos en cuanto a organización como partido el cual, al llegarse a los tiempos electorales y este sigue en el abismo de la desorganización, ahora solo podrá contar la figura del o la candidata pues el partido no existe y nadie lo siente.

Al faltar trabajo político de partido, MORENA seguirá la misma suerte que el PRD, es decir, se mantendrá bajo control de los que se consideran únicos con derecho a manipular el partido, donde se pueda continuar designándose cargos, como el diputado actual quiere continuar de senador y viceversa, los regidores quieren ser presidentes o funcionarios administrativos y/o reelegirse en la siguiente elección.

El trabajo político y coordinación con la sociedad no existe y a nadie le importa, la mayoría quiere obtener un puesto como sea, así que, ahora la figura siguiente para el gobierno del Estado con Alfonso Durazo será la agrupación política que organice su campaña en lo personal porque el partido no existe. Sobre todo, es lógico pensar que Alfonso Durazo separado de su capacidad, al ser del grupo cercano de AMLO, podrá obtener recursos mejores para dar mejor resultado en el Estado.