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Fiscalización sin cortapisas

  • Marco Baños

El problema no es que fluyan recursos, sino la rendición de cuentas que garantice su origen y destino lícito, que las cantidades respeten los límites para que no haya ventajas injustas para un partido en desdoro de otros. El tema es relevante: Los montos involucrados en las elecciones pueden o no permitir competencias equitativas, pueden o no condicionar la independencia de las autoridades electas. No hay terreno de competencia parejo si un partido o candidato se beneficia con raudales de billetes que desborden el tope de campaña permitido y es previsible a su vez, otro efecto pernicioso en la independencia de representantes populares o autoridades electas si antes de llegar a los cargos hipotecan compromisos con empresas o actores inciertos les dispensan generosas cifras que invierten millones en su beneficio pero no de forma gratuita, muchas veces tratando de ocultar su identidad a partir de ingenierías contables o empresas fantasma que inyectan solvencia muy probablemente esperando obtener algo a cambio una vez concluidos los comicios. La fiscalización de los ingresos y gastos de partidos y candidatos es un ejercicio fundamental que ha incrementado sus herramientas para darle eficacia. El sistema de financiamiento mixto vigente en México, que combina recursos públicos y privados, autofinanciamiento o rendimientos financieros, requiere de un complejo mecanismo de revisión contable que en sucesivas reformas electorales ha requerido ajustes de fondo para afinar y actualizar herramientas tecnológicas, plazos y consecuencias para las infracciones detectadas. Si los gastos no reportados, el abuso de dinero o los rebases de topes se presentan y comprueban con la fiscalización, hoy es posible que no ocupen el cargo quienes hayan vulnerado las reglas, a diferencia de lo que ocurría hace seis o 12 años, cuando candidatos se instalaban en el cargo y la sanción por el uso indebido de recursos en elecciones eran solo multas al partido sin consecuencia para el candidato o candidata beneficiados. Para esa fiscalización oportuna hoy contamos con cuatro instrumentos en línea que permite dar seguimiento a las operaciones en tiempo real, siempre que las fuerzas partidistas y candidaturas cumplan con la obligación de registrar sus movimientos financieros y operaciones con particulares: el Sistema Integral de Fiscalización 3.0, el Sistema Nacional de Registro de Precandidatos y Candidatos, el Registro Nacional de Proveedores, y el Sistema Integral de Monitoreo de Espectaculares y Medios Impresos. Al 10 de enero se han registrado solo 119 operaciones en el sistema de fiscalización en línea y las cifras, en este momento, hablan de más gasto que ingreso. El conjunto de operaciones de precandidatos a la presidencia que se han reportado involucran 9.7 millones de pesos en gasto y únicamente 854 mil pesos de ingreso. El modelo de fiscalización requiere que se los reportes sean oportunos, que los partidos suban al sistema lo que reciben y gastan en los plazos reglamentarios.

Consejero electoral del INE @MarcoBanos