“¡Cacahuates, mazapanes, tamarindos!”, ofrece doña Ventura en fila a EUA a sus 80 años

La originaria de Durango ha sido reconocida por sanluisinos que diario cruzan la frontera y por vendedores ambulantes de la avenida internacional

Oscar Gómez | Tribuna de San Luis

  · martes 6 de octubre de 2020

Doña Ventura Montenegro ya olvidó cuántos años lleva vendiendo, pero sí recuerda que hay que hacerlo con la mejor de las actitudes. / Oscar Gómez | Tribuna de San Luis

Día a día, aún desde antes de que toquen su rostro los primeros rayos de sol, doña Ventura Montenegro Ramírez se levanta de su cama y se alista para lo que será una extensa jornada de a pie y decidirse a empujar un carrito que a simple vista pareciera desarmarse, lo que ha sido así desde que se inició como vendedora ambulante de la avenida internacional.

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“Camino todo el día y me canso mucho. ¡Cómo no! Yo no tengo carro, pues. A pie me vengo y a pie me voy; vivo lejos, pero no le hace, así me la vivo pa' la comida y todo” pronunció la humilde señora sin dejar de dar paso firme entre las decenas de vehículos que la rodean, aún después de haber recorrido parte del valle sanluisino, el boulevard Luis Donaldo Colosio y luego subir hasta el acceso fronterizo, siendo ella parte del paisaje urbano para aquellos que cruzan diario a Estados Unidos, entre las 7:00 y 18:00 horas.

Sin embargo, pocos saben que desde hace más de 10 o 15 años (dato inexacto debido a que ya no recuerda cuándo empezó a vender), recorre las largas filas pregonando a todo pulmón: “¡Cacahuates, mazapanes, tamarindos!”, bajo los intensos rayos de sol característicos de la región, logrando algunas ventas que le ayudan a comprar mandado al final de sus labores.


Oscar Gómez | Tribuna de San Luis


Nacida en 1940, en el poblado El Canelo, Durango, ella es reconocida por otros vendedores ambulantes como una mujer de esfuerzo y perseverancia, pues a pesar de los malos tiempos y carencias no deja de “echarle ganas”.

“Tengo familia y esto me ayuda pa´ llevar algo a la casa. A veces sale, a veces no. Pero tengo que comer, tengo que comprar comida. Vivo allá por `el 70´, a pie me voy para allá, vengo y voy. A veces me gana el sol”, compartió, un poco temblorosa debido al cansancio de ese día, sumado a un malestar en los pies por un calzado ya desgastado por tanto camino recorrido.


Oscar Gómez | Tribuna de San Luis


De esta manera, sin detenerse y agradeciendo a la gente todo su apoyo durante tantos años, se despidió e invitó a la gente a consumir lo que ella y otros vendedores ofrecen, siendo estos quienes en su mayoría solo alcanzan a generar entre 200 y 300 pesos diarios.


BAJA EN VENTAS AMBULANTES

Recientemente, vendedores ambulantes sufren de una baja considerable en las ventas diarias, lo que adjudican a la poca afluencia vehicular y peatonal en el puerto fronterizo de San Luis Río Colorado, a raíz de las restricciones de acceso de los viajes no esenciales hacia el país vecino, sobre todo por aquellos que solían acudir al estado de Arizona.


Oscar Gómez | Tribuna de San Luis