Hay síntomas de alarma en curvina

El Grupo Técnico tiene seis años estudiando la biología de los organismos con resultados que indican riesgos

Brenda Román

  · viernes 8 de marzo de 2019

Considera Martha Román que se deben considerar medidas de manejo y comercialización para mantener activa la pesca de curvina. / Cortesía

Si se considera los colores del semáforo como niveles de riesgo, la especie curvina se encuentra en amarillo, como resultado de factores ambientales, el cambio climático y también se tiene que contemplar la sobrepesca.

Martha Román Rodríguez, secretaria del Grupo Técnico de Curvina, comentó que la poca presencia de arribazones en la pasada marea podría ser síntoma del problema, aunque no descartó que solo pueda tratarse de un retraso.

El equipo técnico estudia el comportamiento de la especie desde 2013, el cual recabó información desde 2002 cuando los organismos tenían un tamaño de 80 a 90 centímetros.

“El límite de talla a capturar es de 65 centímetros, pero en la temporada 2018 había organismos más pequeños, otro indicio de un problema con la pesquería”, dijo.

Román Rodríguez indicó que la reducción de tallas está bien documentada, pero no se puede atribuir 100% a la sobrepesca, existen otros factores a analizar, cómo el cambio climático, situación que se ya estudió y cuyos resultados se darán a conocer próximamente para tener certeza de su efecto en la pesca.

“Es por eso que insistimos en que se respete la luz de malla de 5 ¾ para reducir la pesca de ejemplares pequeños”, indicó.

Román Rodríguez comentó que se dio aviso a los pescadores de dichos síntomas, a fin de que sean conscientes en su forma de trabajar con la especie.

PESCA FURTIVA

La secretaria del Grupo Técnico de Curvina indicó que la segunda marea será muy reveladora, si nuevamente no hay abundancia, se podría definir el problema.

Comentó que de acuerdo al resultado del monitoreo administrativo independiente que realizan Environmental Defense Fund (EDF), integrado por 30 personas residentes de la comunidad, se extrae 30% más de la cuota establecida.

“Este grupo revisa las plantas de procesamiento, también visita las playas para hacer un registro, los datos reportan que hay más producción de la que se reporta en la Oficina de Pesca”, explicó.

Dentro de los otros factores a estudiar también está la pesca que realiza la comunidad cucapá, la cual no está regulada; “no queremos prohibirle la pesca, solamente normarla, esta actividad tiene un efecto en el stock pesquero, los factores son muchos, pero es necesario atenderlo”.

ALERTA

En experiencia con el estudio científico de otras especies, la curvina arroga síntomas que deben considerarse sí se desea continuar su aprovechamiento.