/ jueves 19 de septiembre de 2019

Tiene 40 años como vendedor en la línea

Ya son cuatro décadas que don Roberto se dedica a expender revistas y periódicos en la línea Internacional, y se la ha rifado solo, sin el respaldo de su familia.

Don Roberto Alvarado, con 65 años de edad y 40 años de vendedor de revistas y periódicos en la línea Internacional, diario llega a las 4:00 de la mañana y se retira a las 5:00 de la tarde, diariamente.

Sentado bajo la sombra de la tabla en donde tiene su mercancía, aseguró que ha vendido mucho y siempre han sido revistas y periódicos lo que ha ofrecido al público y éste con gusto lo ha aceptado todo ese tiempo.

“Al principio se vendían más revistas que periódicos, y ahora es al revés, se vendían hasta 300 ejemplares a la semana, y ahora cuando mucho 15”.

Agregó que en relación a periódicos, se han llegado a vender 200 a 250 ejemplares de TRIBUNA DE SAN LUIS, de los otros impresos un poco menos.

Recordó que hace mucho tiempo, La Prensa se vendía muy bien, pero a raíz de la muerte de su director Benjamín Flores González, mermó las ventas del mismo.

Dijo que le ha tocado aguantar todo tipo de temperaturas desde las más gélidas hasta las más calurosas, tomado en cuenta cómo es el clima en esta frontera.

“Yo llego habitualmente a las 4:00 de la mañana, pero por el calor llego a las 7:00 y me voy a las 5:00 de la tarde, estoy aquí todo el día y todos los días”.

ESTUVO ENFERMO

Comentó que estuvo un tiempo internado por una infección en una pierna, y cuando regresó la venta había bajado, pero sí dejaba el negocio para vivir.

“Aparte de la pierna, tengo problemas en la columna, pero aún así vengo y estoy trabajando, aunque no es fácil, lo malo es que no tenía posibilidad de operarme, si lo hacía, corría el riesgo de quedarme en silla de ruedas”.

Manifestó que su trabajo lo realiza por sí solo, ya que su familia no le apoya, su hija ya se casó y tiene su vida aparte, mientras que su esposa lo abandonó.

Aseguró que la gente es muy buena con él debido a que lo conocen y le compran revistas, porque ya se ha hecho de muchos clientes, incluso, cuando estaba la aduana en las inmediaciones, la cantidad de trabajo era mayor.

Confesó que sí ha considerado en retirarse, pero no lo piensa hacer.

Son ya 40 años que don Roberto se ha hecho de mucha clientela y su figura ya es parte del paisaje de la línea Internacional.

Don Roberto Alvarado, con 65 años de edad y 40 años de vendedor de revistas y periódicos en la línea Internacional, diario llega a las 4:00 de la mañana y se retira a las 5:00 de la tarde, diariamente.

Sentado bajo la sombra de la tabla en donde tiene su mercancía, aseguró que ha vendido mucho y siempre han sido revistas y periódicos lo que ha ofrecido al público y éste con gusto lo ha aceptado todo ese tiempo.

“Al principio se vendían más revistas que periódicos, y ahora es al revés, se vendían hasta 300 ejemplares a la semana, y ahora cuando mucho 15”.

Agregó que en relación a periódicos, se han llegado a vender 200 a 250 ejemplares de TRIBUNA DE SAN LUIS, de los otros impresos un poco menos.

Recordó que hace mucho tiempo, La Prensa se vendía muy bien, pero a raíz de la muerte de su director Benjamín Flores González, mermó las ventas del mismo.

Dijo que le ha tocado aguantar todo tipo de temperaturas desde las más gélidas hasta las más calurosas, tomado en cuenta cómo es el clima en esta frontera.

“Yo llego habitualmente a las 4:00 de la mañana, pero por el calor llego a las 7:00 y me voy a las 5:00 de la tarde, estoy aquí todo el día y todos los días”.

ESTUVO ENFERMO

Comentó que estuvo un tiempo internado por una infección en una pierna, y cuando regresó la venta había bajado, pero sí dejaba el negocio para vivir.

“Aparte de la pierna, tengo problemas en la columna, pero aún así vengo y estoy trabajando, aunque no es fácil, lo malo es que no tenía posibilidad de operarme, si lo hacía, corría el riesgo de quedarme en silla de ruedas”.

Manifestó que su trabajo lo realiza por sí solo, ya que su familia no le apoya, su hija ya se casó y tiene su vida aparte, mientras que su esposa lo abandonó.

Aseguró que la gente es muy buena con él debido a que lo conocen y le compran revistas, porque ya se ha hecho de muchos clientes, incluso, cuando estaba la aduana en las inmediaciones, la cantidad de trabajo era mayor.

Confesó que sí ha considerado en retirarse, pero no lo piensa hacer.

Son ya 40 años que don Roberto se ha hecho de mucha clientela y su figura ya es parte del paisaje de la línea Internacional.