/ domingo 30 de junio de 2024

Democracia y Debate | ¿Biden y los años vividos?

Confieso que he vivido, dice el poeta, el vivir pasa factura, el vivir intensamente, tiene un costo alto, que para los que se atreven a vivir y además logran llegar a una edad avanzada, los costos se comienzan a pagar justamente en los años dorados.

La vida es para la aventura, el riesgo, la intensidad, los logros, los retos, un hombre que ha llegado a gobernar uno de los países más poderosos del mundo, un hombre que derrotó en una elección a un magnate poderoso, tiene que ser un hombre con vida, con experiencia y evidentemente con una cuenta pendiente por pagar.

La cultura política norteamericana está basada en el número 1, en la fuerza, en el líder carismático y justiciero, Estados Unidos se ha erigido como el defensor internacional de la democracia, en su interior y para su pensamiento han creado súper héroes poderosos que encarnan los valores que deben tener los ciudadanos americanos, mismos que con el paso del tiempo se han modificado, sin embargo, lo que no ha cambiado es la necesidad de ser el Número 1.

Dicho lo anterior, es posible que los ciudadanos de Estados Unidos deseen ver en su presidente a una persona, fuerte, saludable, que proyecte autoridad, seguridad, que con su sola presencia logre que el ciudadano común se imagine protegido.

Quizá por lo que señalado antes los ex presidentes Kennedy y Clinton fueron tan populares, perdonándoles absolutamente todo y recordándolos con nostalgia.

Ahora Biden enfrenta los años y estos traen como lo he comentado costos en la salud que el mismo presidente de Estados Unidos ha señalado, no es el mismo, no camino igual, no se mueve igual, pero sigue defendiendo la verdad, el mensaje para sus votantes es claro, Biden les dice que sigue siendo ese superhéroe que defiende la verdad y la justicia, a pesar de que la edad le esté cobrando el paso del tiempo y el estilo de vida.

Demócratas levantan la voz y piden cambio de candidato, recordemos a un filósofo y ex presidente mexicano Vicente Fox, que señaló que no se cambia de jinete a la mitad del río.

Podría ser un signo de debilidad mortal el cambiar al jinete a la mitad del río, mientras hay campaña hay esperanza y cosas puedan pasar a favor y en contra de uno y otro candidato a la presidencia de USA que modifique todo.

Ahora finalmente ¿qué tan relevante es contar con información sobre la salud del ejecutivo federal? Esta pregunta en México nos la hemos realizado desde hace muchos años y ahora en USA seguramente también.

El Presidente Biden, está pagando el costo de vivir.

Confieso que he vivido, dice el poeta, el vivir pasa factura, el vivir intensamente, tiene un costo alto, que para los que se atreven a vivir y además logran llegar a una edad avanzada, los costos se comienzan a pagar justamente en los años dorados.

La vida es para la aventura, el riesgo, la intensidad, los logros, los retos, un hombre que ha llegado a gobernar uno de los países más poderosos del mundo, un hombre que derrotó en una elección a un magnate poderoso, tiene que ser un hombre con vida, con experiencia y evidentemente con una cuenta pendiente por pagar.

La cultura política norteamericana está basada en el número 1, en la fuerza, en el líder carismático y justiciero, Estados Unidos se ha erigido como el defensor internacional de la democracia, en su interior y para su pensamiento han creado súper héroes poderosos que encarnan los valores que deben tener los ciudadanos americanos, mismos que con el paso del tiempo se han modificado, sin embargo, lo que no ha cambiado es la necesidad de ser el Número 1.

Dicho lo anterior, es posible que los ciudadanos de Estados Unidos deseen ver en su presidente a una persona, fuerte, saludable, que proyecte autoridad, seguridad, que con su sola presencia logre que el ciudadano común se imagine protegido.

Quizá por lo que señalado antes los ex presidentes Kennedy y Clinton fueron tan populares, perdonándoles absolutamente todo y recordándolos con nostalgia.

Ahora Biden enfrenta los años y estos traen como lo he comentado costos en la salud que el mismo presidente de Estados Unidos ha señalado, no es el mismo, no camino igual, no se mueve igual, pero sigue defendiendo la verdad, el mensaje para sus votantes es claro, Biden les dice que sigue siendo ese superhéroe que defiende la verdad y la justicia, a pesar de que la edad le esté cobrando el paso del tiempo y el estilo de vida.

Demócratas levantan la voz y piden cambio de candidato, recordemos a un filósofo y ex presidente mexicano Vicente Fox, que señaló que no se cambia de jinete a la mitad del río.

Podría ser un signo de debilidad mortal el cambiar al jinete a la mitad del río, mientras hay campaña hay esperanza y cosas puedan pasar a favor y en contra de uno y otro candidato a la presidencia de USA que modifique todo.

Ahora finalmente ¿qué tan relevante es contar con información sobre la salud del ejecutivo federal? Esta pregunta en México nos la hemos realizado desde hace muchos años y ahora en USA seguramente también.

El Presidente Biden, está pagando el costo de vivir.