Las águilas viajaron a Juárez con tres ausencias

Bruno Valdez, Guido Rodríguez y Paúl Aguilar no estarán frente a FC Juárez

Brian Sales | ESTO

  · miércoles 25 de septiembre de 2019

El más solicitado por los seguidores sigue siendo Herrera. / FOTO: OSWALDO FIGUEROA / Oswaldo Figueroa

La etapa de sufrimiento en América se desvanece poco a poco. El hospital que tenían entre lesionados quedó atrás, pero ahora, para medirse a los Bravos de Juárez tendrán tres ausencias relevantes como en el caso de Bruno Valdez, Guido Rodríguez y Paúl Aguilar. Sin embargo, Miguel Herrera aclaró las razones y de paso no lo las justificó para no dar el cien por ciento en cada uno de los duelos que han jugado.

“No son lesiones esta vez. Lo de Bruno es por cansancio; a Guido le agarró una infección estomacal muy fuerte. Hoy todavía tenía fiebre. Esperemos tenerlos a los dos para el fin de semana. Voy con Vargas y Aguilera. Aguilar no viaja por decisión técnica”, aclaró.

El “Piojo” insistió en el hecho de que ahora voltea al banco y ya tiene más opciones de jerarquía que le pueden cambiar el partido. Hizo énfasis en que cada día que pasa se encuentran más sólidos.

“Me interesa señalar que el equipo está bien y está sólido. El equipo está más completo. Hay más cambios, a pesar de dos ausencias importantes. Está González, que ya lo hizo bien”, aseguró.

BOY NO ES ESPECIAL

Mucha polémica generó las declaraciones del estratega azulcrema respecto al compañero de profesión que hoy dirige a Chivas, Tomás Boy. Miguel Herrera destacó que la falta de títulos no respalda su trabajo y aseguró que es un gran problema el nunca haber ganado nada con pantalón largo.

“Tomás todavía no despega. No dije que no fuera buen técnico. No sé quién lo sobrevalore, pero creo que, como jugador, es uno de los más grandes que he visto, pero como técnico no ha ganado ningún título. Romano ha jugado cinco finales, pero no tiene títulos. Es un gran amigo mío, pero no agarra trabajo por lo mismo”, culminó.

Hoy enfrentan a los Bravos de Juárez y buscarán cortar una racha de cinco juegos sin conocer la victoria.