Libera la policía a 24 extranjeros

16 hombres y 8 mujeres originarios de Cuba, El Salvador y Honduras que estaban privados de la libertad en casa de seguridad de Caborca por 5 hondureños.

Fredy Mejía

  · jueves 23 de mayo de 2019

Migrantes secuestrados presuntamente por hondureños, fueron liberados tras fuerte operativo a cargo de policías estatales y municipales, con la detención de los presuntos responsables. / Cortesía

Elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJE), en coordinación con la Policía Municipal de Caborca, liberaron a 24 personas originarias de Honduras, El Salvador y Cuba, quienes estaban privadas de su libertad, y además detuvieron a cinco hondureños como probables responsables.

El grupo de inmigrantes, conformado por ocho mujeres, una en etapa de gestación, 16 hombres, entre ellos seis personas menores de edad, estaba retenidas en un domicilio de la colonia El Ventarrón, de esa ciudad.

En cateo realizado en la residencia de avenida Mérida B entre 15 y 16 fueron aseguradas dos armas de fuego y cartuchos.

Los asegurados por elementos de la Agencia Ministerial de Investigación de Criminal (AMIC), se identificaron como Norlan José “N”, de 30 años, Juan Carlos “N”, de 36, Abel Antonio “N”, de 22, José Luciano “N”, de 28, y Joaida Josabel “N”, de 23, todos de origen hondureño.

VINCULADOS A PROCESO

Fueron vinculados a proceso por el Juez de Control de lo Penal, quien también decretó la prisión preventiva por los delitos de secuestro agravado y asociación delictuosa.

Alrededor de las 15:10 horas, del pasado miércoles 15 de mayo, personal de la Fiscalía General recibió el reporte de C5i, de Nogales.

Indicaron que el grupo arribó a Caborca el mismo 15 de mayo, por la mañana, con la intención de cruzar a los Estados Unidos de Norteamérica, pero fueron privados de la libertad por varias personas en el transcurso de la mañana.

Juan Carlos “N” con engaños les ofreció albergue provisional, además de baños y comidas, ya estando en el lugar de cautiverio no los dejó salir y les exigió 500 dólares a cada uno para liberarlos.

Los probables responsables llevaron a un grupo de víctimas a reclutar más inmigrantes y además a uno de ellos lo llevaron a una institución bancaria para que retirara cierta cantidad de dinero que previamente le habían solicitado a un familiar, para entregarlos como pago y fueran liberados sanos y salvos, momento que aprovechó para reportar los hechos, provocando el fuerte operativo policíaco con las consecuencias anteriormente descritas.