/ lunes 1 de abril de 2024

Los dioses secuestrados

De pronto me encuentro platicando con un cura y él me explicaba algo que no recuerdo y al querer contestarle, me iba a referir a él como “Padre” que es la costumbre cuando le hablamos a un sacerdote. En el caso nuestro, me refiero a la cultura de México, le llamamos sacerdotes, curas y también padres, pero esta última referencia es la de más uso y la usamos como si fuese un nombre propio.

Entonces, volviendo a la narración, me detuve antes de llamarle “Padre”, porque no sentí que fuese apropiado. Dentro de mí, sentí que no debía llamarle padre por que no es mi padre, entonces le dije: “Señor sacerdote, yo pienso que…” Y continué con mi charla con él, sintiendo que haberme expresado así, era demasiado formal, vaya que no aplica. Al mismo tiempo, el cura obviamente se le hizo extraño y me dijo “llámame padre”… Lo sé —le dije— pero es que no eres mi padre biológico y tampoco la fuente. “Dios” —Me interrumpe él— Yo prefiero llamarle fuente —le dije determinantemente— La fuente para mi es mi padre o madre, como sea, —le dije y continué— y soy su hijo y al mismo tiempo soy un fractal o pedacito de la misma, por lo tanto, soy padre e hijo al mismo tiempo… En eso, detengo la acción como si fuese un video en mi celular o laptop… Me di cuenta que estaba soñando y dejo pausada la acción y desde otro espacio, como si hubiese salido de mi cuerpo, pero el del sueño, veo al sacerdote y a mi personaje desde una distancia que se podría decir como de dos metros y empiezo a analizar lo que acababa de decirle al cura, dejando a los personajes, por llamarlos de alguna manera, como dije, pausados.

Empiezo a darle vueltas al concepto de que somos padre e hijo al mismo tiempo… Wow, entonces el otro factor es la conciencia o tener conciencia de ello. ¿Será Padre, hijo y conciencia a lo que llaman la trinidad? Entonces si somos padre, hijo y consciencia, ¿Somos la trinidad encarnada? Abrí súbitamente los ojos, estaba en mi cama, era temprano… 6 a.m., no me fijé o no recuerdo de cuantos minutos. “Ya sé que voy a escribir en mi columna, pensé”. Entonces anduve dándole vueltas a esta información. Debo volver aclararles, que nunca exploro la espiritualidad desde un punto de vista religioso, no soy religioso, pero mi educación sí lo fue y la sociedad en la que me desenvuelvo es mayoritariamente católica, por lo que obviamente mis referencias y estructuras suenan dentro de una mezcla de terminologías metafísicas y otras católico-judías.

En lo poco que he aprendido de la espiritualidad… laica… (No encontré otra forma de expresarlo, pido disculpas si utilicé erróneamente el término y agradeceré si me iluminan a como expresarlo al referirme como “sin religiosidad”) Se enseña, que somos dioses encarnados, ignorantes de nuestros atributos, facultades y derechos; aseveración que es considerada herejía por la mayoría de las religiones, pero igualmente, me estoy dando el lujo de explorar el concepto por lo que les narré anteriormente, ya que coincide muchísimo.

¿Por qué nunca nos explicaron en el catecismo qué es la trinidad? ¿Por qué es Padre, hijo y espíritu santo? ¿Qué es espíritu santo? Es curioso, pero cuando de pequeño pedía explicaciones más precisas de estos términos, dichas explicaciones, se parecían mucho en su estructura, a las explicaciones de mis papás sobre Santoclós y los Reyes Magos. Me mentían, me ocultaban información y me daban medias verdades.

¿Por qué me sirve entender esto de la trinidad? Mi deducción es que esto viene a coincidir con otra de las enseñanzas de la espiritualidad, y esta es, que somos creadores de realidad, es decir, creamos el mundo inmediato en el que vivimos, vaya, nuestra burbuja de realidad. Por lo que entender la trinidad, es que, al ser hijos, un fragmento o un trozo directo de la fuente, por ejemplificarlo, poseemos las mismas características de ese SER o energía, por lo tanto, somos lo mismo, por eso es que somos el padre y el hijo al mismo tiempo. Y el tercer factor, la consciencia, es decir, el saber y entender plenamente nuestra naturaleza, por lo tanto, nuestras capacidades y con esto creo que es fácil deducir a que me refiero.

Pero también es fácil deducir entonces que hemos sido secuestrados y distraídos de nuestro camino, hemos vivido por miles de años engañados creyendo que solo somos la carne material de los cuerpos que usamos.

No me interesa esta información desde el ego, es decir, que nos sintamos “divinos”, nada más lejos de esta realidad. Me interesa el concepto, desde la colisión de ideas y hechos de que siempre nos quieren obligar a CREER en la insignificancia y temporalidad finita de nuestra existencia. El engaño, a mi parecer, es el medio en el que hemos vivido desde siempre y veo como los escenarios que veníamos viviendo, se están cayendo a pedazos a nuestro alrededor. Por ejemplo, acabo de decir que el solo hecho de expresar que somos dioses encarnados, sería considerado herejía y a esta palabra se le cambió el significado original o real, por ejemplo, al googlear el significado “normal” esta fue la definición que me apareció:

¿Qué es una herejía en la Biblia? Una herejía consiste en una falsa enseñanza, la cual desvirtúa la verdadera revelación bíblica verdadera y trae consigo una influencia nociva para el creyente, haciéndolo correr el riesgo de alejarse de Dios.

Pero al buscar el significado etimológico de HEREJÍA su significado cambia: “el que opina distinto, el que tiene ideas propias”.

En otras columnas y escritos he insistido en este “detalle” y he sido repetitivo en esto, porque nos sirve para mostrar como el mundo que veníamos viviendo, esta truqueado y manipulado. Cada aspecto de la vida en “sociedad civilizada” está truqueado y manipulado para mantenernos alejados de nuestro mundo interior.

Actualmente estamos viviendo la apocalipsis e incluso a esta palabra le fue modificado el significado, ya que todos la relacionamos con “El fin del mundo o el final de los tiempos”, cuando etimológicamente significa: Revelación o si lo desglosamos, La palabra "Apocalipsis" viene del latín apocalypsis, y este del griego ἀπoκάλυψις, revelación. El verbo en griego es “apokalypto” (descubrir) y su opuesto es “kalypto” (cubrir). Es decir, “apocalíptico" (ἀπoκαλυπτικός) debería significar lo revelado, lo descubierto, lo inteligible. O “caída del velo”, poder ver lo oculto.

Que básicamente es lo que estamos viendo actualmente las instituciones como monarquías, líderes políticos, religiones, instituciones y organizaciones internacionales, bancarias y financieras, etc. Se están desacreditando a pasos agigantados al empezar a salir a la luz crímenes y escándalos de su pasado, presente y futuro, ya que también están saliendo a la luz planes macabros contra la humanidad, dirigidos a todos los renglones de la vida humana.

No puedo afirmar que lo que pienso que deduje de mi sueño sea tal cual, pero como se expresa en los ambientes espirituales laicos… Me resuena y mucho. TODO está empezando a coincidir en TODO el mundo y TODO el mundo se volteó de cabeza. ¿Qué nos dice esto? Si estamos en la REVELACIÓN y ésta indica que seguíamos a los líderes equivocados ¿Qué debo hacer como simple persona? Solo puedo platicarte, que es lo que a mí y a mi familia directa, nos está funcionando y es dejar de lado el miedo, dándonos cuenta de cual es realmente nuestra naturaleza, hacerle caso cada vez más a nuestra intuición y detectar las informaciones engañosas sabiendo que si estas te provocan temor, entonces son de tu enemigo. No importa que te digan que viene el apagón cibernético, el asteroide asesino, otra plandemia, la guerra atómica, etc. No te tragues el cuento, ten la seguridad y tranquilidad que estarás bien.

Actualmente los mensajes están llegando a carretadas y no me refiero al internet y las redes sociales, que por cierto yo utilizo mucho y a pesar de la censura brutal en las mismas, la información sigue y sigue. Por cierto, sígueme en mis redes sociales en TikTok, Facebook, Twitter X, Instagram, en ese orden de importancia, me encuentras como “Un ciudadano pensó” y si quieres la información sin anestesia, búscame como 1CP Un ciudadano pensó en mi canal de Telegram. 1CP

De pronto me encuentro platicando con un cura y él me explicaba algo que no recuerdo y al querer contestarle, me iba a referir a él como “Padre” que es la costumbre cuando le hablamos a un sacerdote. En el caso nuestro, me refiero a la cultura de México, le llamamos sacerdotes, curas y también padres, pero esta última referencia es la de más uso y la usamos como si fuese un nombre propio.

Entonces, volviendo a la narración, me detuve antes de llamarle “Padre”, porque no sentí que fuese apropiado. Dentro de mí, sentí que no debía llamarle padre por que no es mi padre, entonces le dije: “Señor sacerdote, yo pienso que…” Y continué con mi charla con él, sintiendo que haberme expresado así, era demasiado formal, vaya que no aplica. Al mismo tiempo, el cura obviamente se le hizo extraño y me dijo “llámame padre”… Lo sé —le dije— pero es que no eres mi padre biológico y tampoco la fuente. “Dios” —Me interrumpe él— Yo prefiero llamarle fuente —le dije determinantemente— La fuente para mi es mi padre o madre, como sea, —le dije y continué— y soy su hijo y al mismo tiempo soy un fractal o pedacito de la misma, por lo tanto, soy padre e hijo al mismo tiempo… En eso, detengo la acción como si fuese un video en mi celular o laptop… Me di cuenta que estaba soñando y dejo pausada la acción y desde otro espacio, como si hubiese salido de mi cuerpo, pero el del sueño, veo al sacerdote y a mi personaje desde una distancia que se podría decir como de dos metros y empiezo a analizar lo que acababa de decirle al cura, dejando a los personajes, por llamarlos de alguna manera, como dije, pausados.

Empiezo a darle vueltas al concepto de que somos padre e hijo al mismo tiempo… Wow, entonces el otro factor es la conciencia o tener conciencia de ello. ¿Será Padre, hijo y conciencia a lo que llaman la trinidad? Entonces si somos padre, hijo y consciencia, ¿Somos la trinidad encarnada? Abrí súbitamente los ojos, estaba en mi cama, era temprano… 6 a.m., no me fijé o no recuerdo de cuantos minutos. “Ya sé que voy a escribir en mi columna, pensé”. Entonces anduve dándole vueltas a esta información. Debo volver aclararles, que nunca exploro la espiritualidad desde un punto de vista religioso, no soy religioso, pero mi educación sí lo fue y la sociedad en la que me desenvuelvo es mayoritariamente católica, por lo que obviamente mis referencias y estructuras suenan dentro de una mezcla de terminologías metafísicas y otras católico-judías.

En lo poco que he aprendido de la espiritualidad… laica… (No encontré otra forma de expresarlo, pido disculpas si utilicé erróneamente el término y agradeceré si me iluminan a como expresarlo al referirme como “sin religiosidad”) Se enseña, que somos dioses encarnados, ignorantes de nuestros atributos, facultades y derechos; aseveración que es considerada herejía por la mayoría de las religiones, pero igualmente, me estoy dando el lujo de explorar el concepto por lo que les narré anteriormente, ya que coincide muchísimo.

¿Por qué nunca nos explicaron en el catecismo qué es la trinidad? ¿Por qué es Padre, hijo y espíritu santo? ¿Qué es espíritu santo? Es curioso, pero cuando de pequeño pedía explicaciones más precisas de estos términos, dichas explicaciones, se parecían mucho en su estructura, a las explicaciones de mis papás sobre Santoclós y los Reyes Magos. Me mentían, me ocultaban información y me daban medias verdades.

¿Por qué me sirve entender esto de la trinidad? Mi deducción es que esto viene a coincidir con otra de las enseñanzas de la espiritualidad, y esta es, que somos creadores de realidad, es decir, creamos el mundo inmediato en el que vivimos, vaya, nuestra burbuja de realidad. Por lo que entender la trinidad, es que, al ser hijos, un fragmento o un trozo directo de la fuente, por ejemplificarlo, poseemos las mismas características de ese SER o energía, por lo tanto, somos lo mismo, por eso es que somos el padre y el hijo al mismo tiempo. Y el tercer factor, la consciencia, es decir, el saber y entender plenamente nuestra naturaleza, por lo tanto, nuestras capacidades y con esto creo que es fácil deducir a que me refiero.

Pero también es fácil deducir entonces que hemos sido secuestrados y distraídos de nuestro camino, hemos vivido por miles de años engañados creyendo que solo somos la carne material de los cuerpos que usamos.

No me interesa esta información desde el ego, es decir, que nos sintamos “divinos”, nada más lejos de esta realidad. Me interesa el concepto, desde la colisión de ideas y hechos de que siempre nos quieren obligar a CREER en la insignificancia y temporalidad finita de nuestra existencia. El engaño, a mi parecer, es el medio en el que hemos vivido desde siempre y veo como los escenarios que veníamos viviendo, se están cayendo a pedazos a nuestro alrededor. Por ejemplo, acabo de decir que el solo hecho de expresar que somos dioses encarnados, sería considerado herejía y a esta palabra se le cambió el significado original o real, por ejemplo, al googlear el significado “normal” esta fue la definición que me apareció:

¿Qué es una herejía en la Biblia? Una herejía consiste en una falsa enseñanza, la cual desvirtúa la verdadera revelación bíblica verdadera y trae consigo una influencia nociva para el creyente, haciéndolo correr el riesgo de alejarse de Dios.

Pero al buscar el significado etimológico de HEREJÍA su significado cambia: “el que opina distinto, el que tiene ideas propias”.

En otras columnas y escritos he insistido en este “detalle” y he sido repetitivo en esto, porque nos sirve para mostrar como el mundo que veníamos viviendo, esta truqueado y manipulado. Cada aspecto de la vida en “sociedad civilizada” está truqueado y manipulado para mantenernos alejados de nuestro mundo interior.

Actualmente estamos viviendo la apocalipsis e incluso a esta palabra le fue modificado el significado, ya que todos la relacionamos con “El fin del mundo o el final de los tiempos”, cuando etimológicamente significa: Revelación o si lo desglosamos, La palabra "Apocalipsis" viene del latín apocalypsis, y este del griego ἀπoκάλυψις, revelación. El verbo en griego es “apokalypto” (descubrir) y su opuesto es “kalypto” (cubrir). Es decir, “apocalíptico" (ἀπoκαλυπτικός) debería significar lo revelado, lo descubierto, lo inteligible. O “caída del velo”, poder ver lo oculto.

Que básicamente es lo que estamos viendo actualmente las instituciones como monarquías, líderes políticos, religiones, instituciones y organizaciones internacionales, bancarias y financieras, etc. Se están desacreditando a pasos agigantados al empezar a salir a la luz crímenes y escándalos de su pasado, presente y futuro, ya que también están saliendo a la luz planes macabros contra la humanidad, dirigidos a todos los renglones de la vida humana.

No puedo afirmar que lo que pienso que deduje de mi sueño sea tal cual, pero como se expresa en los ambientes espirituales laicos… Me resuena y mucho. TODO está empezando a coincidir en TODO el mundo y TODO el mundo se volteó de cabeza. ¿Qué nos dice esto? Si estamos en la REVELACIÓN y ésta indica que seguíamos a los líderes equivocados ¿Qué debo hacer como simple persona? Solo puedo platicarte, que es lo que a mí y a mi familia directa, nos está funcionando y es dejar de lado el miedo, dándonos cuenta de cual es realmente nuestra naturaleza, hacerle caso cada vez más a nuestra intuición y detectar las informaciones engañosas sabiendo que si estas te provocan temor, entonces son de tu enemigo. No importa que te digan que viene el apagón cibernético, el asteroide asesino, otra plandemia, la guerra atómica, etc. No te tragues el cuento, ten la seguridad y tranquilidad que estarás bien.

Actualmente los mensajes están llegando a carretadas y no me refiero al internet y las redes sociales, que por cierto yo utilizo mucho y a pesar de la censura brutal en las mismas, la información sigue y sigue. Por cierto, sígueme en mis redes sociales en TikTok, Facebook, Twitter X, Instagram, en ese orden de importancia, me encuentras como “Un ciudadano pensó” y si quieres la información sin anestesia, búscame como 1CP Un ciudadano pensó en mi canal de Telegram. 1CP

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