/ viernes 30 de marzo de 2018

Figuras del Mundial: España, control y pase

La Selección Española disputará el Mundial por onceava ocasión consecutiva.

Ocho años después de haber levantado la Copa, la Selección Española disputará el Mundial por onceava ocasión consecutiva. Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, al de Rusia 2018 llega más fuerte que nunca.

No podrá contar con el veterano David Villa, su máximo goleador histórico. Pero a cambio tiene en sus filas a una camada de nuevos talentos surgidos de la imperiosa necesidad de dar paso a su cambio generacional tras el fracaso sufrido en Brasil 2014.

La precisión de su juego, basado en el control absoluto del balón y el toque abrumador en el pase, hacen que el combinado español sea temido, incluso, por las grandes potencias, como la de Argentina, a la que el martes pasado goleó 6-1.

Sí estará el ya legendario Andrés Iniesta, su gran estrella, que está próxima a dejar de brillar pero que antes promete dar un último destello de la maestría que lo distingue en el medio campo, como con el que le dio el título mundial a España en Sudáfrica 2010.

Lo anterior intentará aprovecharlo en la delantera Isco Alarcón, un joven talentoso que va en ascenso, quizá, a paso lento, pero muy seguro.

De igual forma pasa en la defensiva, en la que Sergio Ramos y Gerard Piqué, del Real Madrid y Barcelona, curiosamente, hacen un dúo dinámico en el centro gracias a su vasta experiencia; muy bien reforzada en los laterales con Dani Carvajal y Jordi Alba, también del conjunto merengue y culé.

Son sólo unas muestras de la mezcla perfecta entre juventud y experiencia con la que España buscará abrirse paso en el Grupo B, en el que su rival a vencer será Portugal, en una gran oportunidad que muy seguramente se le presentará precisamente a Isco Alarcón, frente a Cristiano Ronaldo, para demostrar que es un gran jugador.

Lo anterior no podría ser mejor administrado que por Julen Lopetegui, ya que conoce a la perfección las fuerzas inferiores de la Selección Española, al haberla dirigido en la Sub-19, Sub-20 y Sub-21.

No es de extrañarse que el técnico haya llegado para reinventar a La Roja, fiel a su estilo de juego, pero con nuevos exponentes que le permitieron mantener el invicto durante las eliminatorias mundialistas y los últimos partidos amistosos.

Ocho años después de haber levantado la Copa, la Selección Española disputará el Mundial por onceava ocasión consecutiva. Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, al de Rusia 2018 llega más fuerte que nunca.

No podrá contar con el veterano David Villa, su máximo goleador histórico. Pero a cambio tiene en sus filas a una camada de nuevos talentos surgidos de la imperiosa necesidad de dar paso a su cambio generacional tras el fracaso sufrido en Brasil 2014.

La precisión de su juego, basado en el control absoluto del balón y el toque abrumador en el pase, hacen que el combinado español sea temido, incluso, por las grandes potencias, como la de Argentina, a la que el martes pasado goleó 6-1.

Sí estará el ya legendario Andrés Iniesta, su gran estrella, que está próxima a dejar de brillar pero que antes promete dar un último destello de la maestría que lo distingue en el medio campo, como con el que le dio el título mundial a España en Sudáfrica 2010.

Lo anterior intentará aprovecharlo en la delantera Isco Alarcón, un joven talentoso que va en ascenso, quizá, a paso lento, pero muy seguro.

De igual forma pasa en la defensiva, en la que Sergio Ramos y Gerard Piqué, del Real Madrid y Barcelona, curiosamente, hacen un dúo dinámico en el centro gracias a su vasta experiencia; muy bien reforzada en los laterales con Dani Carvajal y Jordi Alba, también del conjunto merengue y culé.

Son sólo unas muestras de la mezcla perfecta entre juventud y experiencia con la que España buscará abrirse paso en el Grupo B, en el que su rival a vencer será Portugal, en una gran oportunidad que muy seguramente se le presentará precisamente a Isco Alarcón, frente a Cristiano Ronaldo, para demostrar que es un gran jugador.

Lo anterior no podría ser mejor administrado que por Julen Lopetegui, ya que conoce a la perfección las fuerzas inferiores de la Selección Española, al haberla dirigido en la Sub-19, Sub-20 y Sub-21.

No es de extrañarse que el técnico haya llegado para reinventar a La Roja, fiel a su estilo de juego, pero con nuevos exponentes que le permitieron mantener el invicto durante las eliminatorias mundialistas y los últimos partidos amistosos.