/ miércoles 4 de diciembre de 2019

UN VIAJE EN LIBERTAD

La riqueza de la experiencia


Este fin de semana se me solicitó impartir una plática a un grupo de educación en universidad privada, por primera vez me topé con alumnas interesadas en el desarrollo de su persona y la mejora de nuestra sociedad a diferencia de otras ocasiones donde el interés principal de los jóvenes es el objetivo vacío de hacer dinero.

Esto me llenó de entusiasmo e interés por aprender de ellas, preguntándoles sobre su situación personal en diferentes áreas, con el fin de identificar la razón por la que eran diferentes a otros grupos con los que había trabajado, me topé con que el factor común eran las experiencias de vida que, de alguna manera, nos hacían abrir los ojos.

Sin importar los recursos, la familia, el trabajo o el intelecto con el que cada quien contaba, las experiencias nos enseñaban lo que verdaderamente importaba en la vida y nos llevaba a trabajar por y hacia esas grandes aspiraciones que aparecían frente a nosotros, moldeándonos en el camino como unos nuevos individuos.

Un gran ejemplo de esto para mí es el trabajo que mi novia está haciendo. Ella es licenciada en Educación, con su escuela particular, además de ser maestra universitaria y me asombra que es tanta su pasión por lo que hace que ha comenzado a asistir a la casa del migrante a impartir clases gratuitas a los niños que ahí se encuentran, con la finalidad que no detengan sus estudios debido a la situación de transición por la que pasan.

Cada día llega encantada platicándome cómo los niños se alegran y participan en las actividades de clase, pero sobre todo y a pesar de su difícil situación, el sorprendente respeto, entrega y afecto que demuestran, con frases como: “Maestra, yo me llevo los lápices para sacarles punta, usted tiene muchas cosas que hacer” “Muchas gracias por la clase de hoy” o “Maestra, ¿le puedo dar un beso?” demuestran lo mucho que llevan estos niños. Bastante contrastante a lo que me ha tocado ver con los pequeños locales. ¿Por qué la diferencia? Mi conclusión: La experiencia.

Incluso es interesante la respuesta de algunos familiares que se enteran que está ayudando, quienes solo han tenido la capacidad de responder con reclamos: “¿Y te están pagando?” Tristemente esa es la mentalidad de muchísimos, esos muchísimos que solo buscan dinero en la vida y no la vida en sí, que tienen miedo en la seguridad de su hogar, que tienen hambre en la abundancia de su trabajo, que tienen rencor en el amor de su pareja, es irónico como vive mucha gente y la falta de experiencia que tienen.

¿Ves la diferencia con estos niños? Reciben amor en tiempos de rechazo, están alimentados en tiempos de escasez, tienen seguridad fuera de su hogar y se han encontrado con la vida sin tener nada en ella. Un niño con experiencia es más maduro que un adulto sin ella. Si todavía piensas que tener dinero va a resolverte la vida, solo recuerda: Entre ser rico y tener riquezas, hay toda una vida de experiencia de distancia.

por.mexico.en.pedales@gmail.com

La riqueza de la experiencia


Este fin de semana se me solicitó impartir una plática a un grupo de educación en universidad privada, por primera vez me topé con alumnas interesadas en el desarrollo de su persona y la mejora de nuestra sociedad a diferencia de otras ocasiones donde el interés principal de los jóvenes es el objetivo vacío de hacer dinero.

Esto me llenó de entusiasmo e interés por aprender de ellas, preguntándoles sobre su situación personal en diferentes áreas, con el fin de identificar la razón por la que eran diferentes a otros grupos con los que había trabajado, me topé con que el factor común eran las experiencias de vida que, de alguna manera, nos hacían abrir los ojos.

Sin importar los recursos, la familia, el trabajo o el intelecto con el que cada quien contaba, las experiencias nos enseñaban lo que verdaderamente importaba en la vida y nos llevaba a trabajar por y hacia esas grandes aspiraciones que aparecían frente a nosotros, moldeándonos en el camino como unos nuevos individuos.

Un gran ejemplo de esto para mí es el trabajo que mi novia está haciendo. Ella es licenciada en Educación, con su escuela particular, además de ser maestra universitaria y me asombra que es tanta su pasión por lo que hace que ha comenzado a asistir a la casa del migrante a impartir clases gratuitas a los niños que ahí se encuentran, con la finalidad que no detengan sus estudios debido a la situación de transición por la que pasan.

Cada día llega encantada platicándome cómo los niños se alegran y participan en las actividades de clase, pero sobre todo y a pesar de su difícil situación, el sorprendente respeto, entrega y afecto que demuestran, con frases como: “Maestra, yo me llevo los lápices para sacarles punta, usted tiene muchas cosas que hacer” “Muchas gracias por la clase de hoy” o “Maestra, ¿le puedo dar un beso?” demuestran lo mucho que llevan estos niños. Bastante contrastante a lo que me ha tocado ver con los pequeños locales. ¿Por qué la diferencia? Mi conclusión: La experiencia.

Incluso es interesante la respuesta de algunos familiares que se enteran que está ayudando, quienes solo han tenido la capacidad de responder con reclamos: “¿Y te están pagando?” Tristemente esa es la mentalidad de muchísimos, esos muchísimos que solo buscan dinero en la vida y no la vida en sí, que tienen miedo en la seguridad de su hogar, que tienen hambre en la abundancia de su trabajo, que tienen rencor en el amor de su pareja, es irónico como vive mucha gente y la falta de experiencia que tienen.

¿Ves la diferencia con estos niños? Reciben amor en tiempos de rechazo, están alimentados en tiempos de escasez, tienen seguridad fuera de su hogar y se han encontrado con la vida sin tener nada en ella. Un niño con experiencia es más maduro que un adulto sin ella. Si todavía piensas que tener dinero va a resolverte la vida, solo recuerda: Entre ser rico y tener riquezas, hay toda una vida de experiencia de distancia.

por.mexico.en.pedales@gmail.com

miércoles 04 de diciembre de 2019

UN VIAJE EN LIBERTAD

miércoles 20 de noviembre de 2019

Un viaje en libertad

miércoles 13 de noviembre de 2019

Un viaje en libertad

miércoles 30 de octubre de 2019

Un viaje en libertad

miércoles 23 de octubre de 2019

Un viaje en libertad

jueves 17 de octubre de 2019

Un viaje en libertad